Anne with an A. Temporada 3: La lucha de las niñas feministas

“Nada que valga la pena es fácil. Cuando tu corazón busca y tus ojos están abiertos, esa es la verdadera valentía. A mis 16 llegué a la conclusión de que soy inusual y lo acepto”, son las palabras de Anne, la niña huérfana que por error llega a las vidas de los hermanos Marilla y Matthew Cuthbert, granjeros de Avonlea que se acercan a la vejez. En esta tercera temporada de la serie canadiense “Anne with an e” vemos cómo la protagonista se convierte en una adolescente, potenciando sus convicciones. Si en la primera y segunda parte ya se enamoró de la imaginación desbordante de Anne, de la ternura y complicidad de Matthew y se divirtió con el mal humor de Marilla, esta temporada aprenderá cómo debe criar a sus hijas: con libertad, autenticidad y sin temor a salir del rol establecido que por años le ha sido impuesto a las mujeres. Porque esta serie ambientada a comienzos del siglo pasado en una zona rural, es una lección a los tiempos actuales en que los padres, y sobre todo las madres, todavía quieren hijas que cumplan un rol doméstico, sean sumisas y no hablen demasiado. Vive en esta región y por lo tanto lo sabe.  Y es que he visto esta serie con mujeres conservadoras que se incomodan con el carácter de Anne porque el patriarcado es un sistema principalmente impuesto por mujeres.

Anne with an e netflix
Anne with an «e» – Temporada 3 Duración: 10 episodios Dirección: Nikki Caro Guión: Moira Walley-Beckett País: Canadá Dónde ver: Netflix

Esta entrega de la serie, uno de los mejores estrenos del verano en Netflix, se inicia en la celebración del cumpleaños número 16 de Anne, momento en que surge su inquietud por encontrar sus orígenes y conocer quiénes fueron sus padres para lograr saber si alguna vez fue amada. Se encuentra ad portas de terminar la escuela y de iniciar sus estudios universitarios y ocupa gran parte de su tiempo escribiendo para el periódico escolar con la dirección de su maestra, Miss Stacey, una joven mujer que llega a cambiar la mentalidad de sus alumnos y a escandalizar a sus padres.

La serie basada en el libro “Anne de las tejas verdes” de la escritora canadiense Lucy Maud Montgomery nos enseña cómo deben soñar las niñas y que la única misión de los padres es ayudarlas a cumplir esos sueños. Anne es una niña feminista pues lucha por cambiar conciencias y para cambiar el rol establecido de la mujer a través de sus ideas.  No teme a su carácter pese a que la critiquen constantemente por ello, defiende a sus amigas de conductas abusivas de los niños y escribe sin titubear sobre temas que no agradan a la sociedad elitista de la época, y que aún vive en esta, la actual. Una de las virtudes de la trama es la evolución de su mejor amiga Diana, a quien sus padres educaron de forma conservadora y tienen planeado para su futuro estudiar en una escuela en París para ser una buena esposa y ama de casa. En esta temporada vemos cómo Diana se rebela y lucha por forjar ella misma su propio destino. Ese destino de tantas mujeres apropiado por otros. Eso es lo que las mujeres feministas quieren cambiar con sus propias herramientas, canciones, consignas, separatismo. En este momento es la única forma, es tarde para soluciones parche. Si quiere hacer del mundo uno con equidad de género comience por educar a sus hijas e hijos con igualdad y a soñar por igual. Si no sabe cómo, vea esta serie y encontrará varias respuestas.

“Nosotras mujeres, poderosas y sagradas, declaramos sobre esta noche sagrada, que de estos maravillosos cuerpos somos dueñas únicas hasta morir, que elegiremos a quien amar y la confianza compartir, caminaremos sobre esta tierra con gracia y respeto y siempre orgullosas de nuestro gran intelecto, honraremos nuestras emociones para que nuestros espíritus se eleven, y si algún hombre nos hace menos, la puerta le mostraremos. Nuestros espíritus son inquebrantables y libre nuestra imaginación. Amo mucho ser una mujer. No conozco el miedo y por lo tanto tengo mucho poder”, gritan Anne y sus amigas bailando en una fogata nocturna. Si se escandaliza en esa escena, quizás también es culpable de la desconfianza y rencor que el movimiento feminista tiene con los hombres. Si quiere corregirlo actúe como Matthew y Marilla, quienes desafiaron sus prejuicios conservadores, para hacer feliz a Anne, y con ello, se transformaron en mejores seres humanos en el camino.

La única mala noticia de esta producción, que también destaca por una excelente fotografía, es que esta es la temporada final, a causa de desencuentros entre el canal canadiense CBC, que tiene los derechos de la serie, y Netflix. Pero están los libros, y Lucy Maud Montgomery escribió ocho. En este Día de la Mujer, comparta esta serie en familia, y reflexione.