Entrevista Josefa Abofem Ñuble

Josefa Balmaceda, vocera de ABOFEM Ñuble

“La mujer rural no es protegida como debería”

Por Nicole Contreras | Fotografías por Carolina Yévenes

La abogada egresada de la Universidad de Concepción que lidera en Ñuble la Asociación de Abogadas Feministas – creada en mayo de 2018 con el propósito de dar al derecho un enfoque de equidad de género – analiza la desigualdad a la que se enfrentan las mujeres que viven en la ruralidad; los desafíos de una nueva Constitución feminista; las consecuencias del estallido social en Ñuble, el actuar de Carabineros y las tres querellas que presentarán por casos de violencia sexual.

Josefa Balmaceda extiende una pancarta con la consigna oficial de ABOFEM: “Nunca más sin nosotras”. Este lema, asegura, es el que la Asociación de Abogadas Feministas tratará de imponer en una nueva Constitución. Por convertir ese ideal en realidad trabajan en barrios y en comunas rurales de Ñuble, donde han detectado violencia económica hacia las mujeres y poca valorización al trabajo femenino. “El patriarcado y el machismo se potencian en zonas rurales”, dice. Precisamente el apoyo a mujeres rurales que aún no asumen la equidad de género como un derecho, es su desafío.

Pese a que confiesa que el feminismo se transformó en una lucha de vida luego del nacimiento de su hija Ema de tres años, ella siempre fue feminista. Lo heredó de su bisabuela María, quién nació en 1917 y falleció hace 10 años. Era modista de oficio, y en los años en que la mujer aún no tenía derecho a voto en Chile, decidió dejar a su marido por violencia intrafamiliar y criar sola a sus tres hijos. “Ella siempre me inculcó que tenía que ir a la Universidad y ser independiente”, recuerda.

En esta entrevista, a casi cuatro meses del inicio del estallido social, habla sobre el rol que tuvo ABOFEM en Ñuble en materia de defensa a los derechos humanos y de cómo a su juicio estos se vulneraron, también en materia de violencia contra la mujer, por lo que presentarán tres querellas. “Decidí estudiar derecho en la época de la Revolución Pingüina, cuando estudiaba en el Insuco y me di cuenta que el sistema educacional era elitista e injusto para una gran parte de la población. Siempre me ha molestado la injusticia”, declara. 

¿Cómo trabaja ABOFEM?
– ABOFEM es una organización sin fines de lucro que tiene por objeto integrar el enfoque feminista al derecho, una rama que tradicionalmente ha sido ejercida por hombres. Se ha logrado mayor integración de mujeres, pero no en las visiones tradicionales. El trabajo de ABOFEM es de asesoría, de orientación, no es que se tomen los casos. También educacional, de discusión, y a nivel legislativo poder aportar a la creación de leyes para que estas tengan un enfoque feminista. Existe también litigación estratégica, que es un grupo en el que se toman casos que pueden ser relevantes y que van a marcar precedentes con posterioridad, donde hay incidencia donde puede tener alguna relevancia que esto tenga un enfoque de género.

¿Siempre tuvo conciencia feminista?
– Yo creo que a todos nos pasa que estamos tan sumidos en un sistema que estructuralmente es muy machista que no siempre es fácil darse cuenta o ver el enfoque feminista, ya sea por tradición familiar o por la forma en que te educaron en los colegios, pero sí de un tiempo a esta parte a partir de mi experiencia personal y sobre todo de empezar en el mundo laboral. Desde la práctica empecé a visualizar muchos problemas que tienen relación con la violencia de género o con las estructuras de poder machista, tanto de los casos que me llegaban, como también visualizar cómo se dan las relaciones laborales, cómo le cuesta a uno como mujer plantear su voz, o cómo va viendo las experiencias de tus amigas desde esta misma perspectiva. Además, en materia de Poder Judicial la mayoría de jueces son mujeres, pero los jueces que finalmente toman las decisiones más importantes que son los tribunales superiores como Corte de Apelaciones o Suprema, son en su mayoría hombres. Por ejemplo, en Chillán hasta hace poco todos sus ministros de la Corte de Apelaciones eran hombres y ahora se abrió una suplencia que es ocupada por una mujer, Claudia Montero.

¿Cuándo se reafirma su compromiso con el feminismo?
– Tomé el feminismo como un camino de vida desde que nació mi hija, viéndola como una niña y cuál era la sociedad en que ella iba a vivir, deseaba una sociedad en que ella pudiese hacer lo que quisiera sin ningún límite que se autoimpusiera, y tuviera el apoyo de todos sin ningún problema. Mi crianza va orientada en eso, en no imponerle algún tipo de rol, en que ella trabaje su autoconfianza.

Entrevista Josefa Abofem
Josefa decidió estudiar derecho porque siempre le han molestado las injusticias. | Fotografía por Carolina Yévenes

¿Cómo trabaja ABOFEM en la región?
– En Ñuble se trabaja en una modalidad que se llama ABOFEM en tu barrio, en la que se traslada un grupo de abogadas a poblaciones o a distintas comunas a resolver sus consultas y hacer charlas educativas en materia de derecho, enfocadas en derechos de la mujer. En el estallido social ABOFEM asumió un rol de defensa a los derechos humanos dentro de los contextos de protesta social y la desproporcionalidad de fuerza policial utilizada para controlar. En Ñuble pudimos colaborar con otros abogados al respecto.

En estos tres meses transcurridos desde el inicio del estallido, ¿cómo se desarrolló la labor de la institucionalidad policial?
– Hubo manejo desproporcionado del uso de la fuerza policial para poder reprimir algún tipo de desorden público que se dio en manifestaciones sociales. Yo pude detectar una falta de preparación y conocimiento de nuestras fuerzas del orden sobre qué entendían por desorden público, o cuál era la proporción que podían utilizar para controlar algún desorden público real sin afectar a las demás personas o afectar el derecho legítimo a protesta, el derecho de reunión y de libertad de expresión. Se produjeron muchas detenciones que no se hicieron en la forma debida, a pesar de que estas detenciones no se declararon ilegales por los tribunales de garantía al momento de los controles de detención, sí se puede registrar esta violencia policial, yo la vi personalmente, también está registrada en videos de personas, y además documentada en distintos informes internacionales que pudieron corroborarlo. La violencia policial también se vio aquí en Ñuble.

¿A qué se refiere con uso desproporcionado?
– Por ejemplo, lanzar lacrimógenas sin seguir protocolos que existen para poder utilizarlas, como dar aviso a la gente al menos tres veces de que de no restablecerse el orden vas a tirar una lacrimógena. Eso no ocurrió en la mayoría de los casos. Y también comprender qué entendemos por desorden público, porque a veces solo caminar por la calle podía entenderse como desorden público. Los carabineros son ministros de fe entonces tienen ciertas prerrogativas de las cuales nos vemos desprotegidos como ciudadanos.

Como ABOFEM Ñuble, ¿detectaron casos de violencia sexual durante el estallido?
– Sí, se acercaron unas chicas a ABOFEM para que fueran asesoradas y después patrocinadas. Se van a tramitar tres querellas por violencia en casos de detenciones de mujeres. A una de ella la hicieron desnudarse y hacer sentadillas en la Segunda comisaría de Carabineros de Chillán. Así que sí hubo casos de violencia sexual en casos de detención y se va a seguir adelante con querellas.

¿En Ñuble hubo violación a los derechos humanos?
– Sí. Por ejemplo, en el caso de estas chicas que fueron violentadas en el momento de las detenciones. Además, yo vi en marchas la utilización de medios de dispersión no bajo los protocolos que deben utilizarse y de manera desproporcionada. Por ejemplo, que la detención de un chico se diera por siete efectivos de Carabineros es algo que no fue aislado. Ahí hay desproporción en el uso de la fuerza independiente que se diga que haya un desorden público. Neutralizar a una persona entre siete efectivos de carabineros es tajantemente un uso desproporcionado de la fuerza y eso se transforma en una violación a derechos humanos. Nos juntamos un grupo de abogados para monitorear esto. Tengo que reconocer el trabajo de Francisca Leighton y Alen Alegría, ellos estuvieron todos los días en las comisarías controlando las detenciones. También el no poder llevar a cabo una protesta de manera pacífica, libre y con derecho a reunión, es una violación a los derechos humanos, que están reconocidos por convenciones internacionales, ratificadas por Chile y que se entienden incorporadas en nuestra legislación. Además, si se logra comprobar después por la justicia en el caso de Carlos Concha que es inocente -joven investigado por presunto porte de artefacto incendiario- y es absuelto, o en el caso de Gloria Moraga, que se compruebe que la pérdida de su ojo se debió a un perdigón de Carabineros, ahí tenemos graves violaciones a los derechos humanos.

En otras regiones aún hay marchas, en Ñuble están casi extinguidas. ¿Qué conclusiones se pueden extraer? ¿Por qué los ñublensinos no siguieron manifestándose? ¿Cómo lo explicas?
– Las primeras marchas fueron masivas. Quizás pudo haber influido el hecho de que haya habido desproporcionada fuerza policial para que esto se haya acabado. También tiene que ver con otros factores, la región también tiene un carácter bastante conservador y patriarcal. Eso lo hemos podido visualizar un poco en el trabajo de ABOFEM en tu barrio, que hemos tenido en distintas comunas.

Josefa Abofem Entrevista
«Nunca más sin nosotras» es el lema con el cual Abofem llama a votar por el apruebo y la Convención Constituyente. Sin embargo, Josefa reconoce que hay grupos dentro de la organización que no están de acuerdo con participar del proceso constituyente estando impunes delitos contra los derechos humanos. | Fotografía por Carolina Yévenes

¿Cómo ha sido trabajar con mujeres que sufren violencia?
– Además de Chillán, hemos ido a Coihueco y a Yungay. Y se ha visualizado desde el relato de las personas que sí hay una costumbre muy machista. De hecho, nos mencionaban el problema que tienen las mujeres al circular por terminales rurales para movilizarse desde sus comunas a Chillán, que es necesario. Y que sienten bastante temor. En comunas, han sido jornadas en las que hemos estado con una cantidad menor de personas, porque a muchas mujeres les causa temor salir de sus casas, o la misma palabra feminismo les puede causar temor, sobre todo en zonas rurales. No ha sido fácil llegar hasta ellas, pero ha sido muy gratificante. El otro día estuvimos en Yungay y me causó mucho gusto escuchar a las mujeres de Yungay en cuanto a empoderamiento por ejemplo de estimar el acoso callejero como algo que no es correcto, pese a que tradicionalmente ha sido validado en nuestra sociedad. Todavía puedes tener comentarios de gente que se ríe de que exista una ley y piensan que es una exageración. Las mujeres sí estaban empoderadas al contar con una herramienta como la ley de acoso callejero. Nos causó también mucha gratificación hablar del trabajo doméstico y decirles que su labor, especialmente en las comunas rurales donde la crianza de los hijos, la casa, a veces se torna una vida más dura, cómo ese trabajo más allá de ser una manifestación de un rol establecido, que es dado para ello, o que lo hacen por amor, es un sostén de la economía, y es lo que permite a los hombres trabajar y a los hijos estudiar. Una valoración que debiese ser a nivel económico, más que moral y de regalarle flores en reconocimiento a su abnegación, que también se ve reflejado violentamente, por eso ya hablamos de violencia más que desigualdad, se ve violentamente reflejado por ejemplo en las pensiones, en la seguridad social. Esta persona que trabajó toda su vida en su casa, criando a sus hijos, cuidando a sus padres cuando están enfermos, a los padres de su marido, al momento de su vejez no tiene ningún sistema de seguridad social que realmente retribuya todo lo que ella contribuyó a la sociedad.

En relación al plebiscito de abril y a una nueva Constitución, ¿Qué postura tiene ABOFEM?
– La postura es a participar en el plebiscito del 26 de abril por la mayoría de las socias, a votar sí quiero una nueva constitución y de ser así votar por una Convención constituyente, que sería lo más legítimo desde nuestro punto de vista, puesto que parte del estallido social es producto del descontento que tenemos con nuestros mismos parlamentarios, por lo que no tendría sentido que ellos participaran de la creación de un nuevo acuerdo social. Si bien vamos a participar en este proceso constituyente como Abofem, en su mayoría o ese es el acuerdo, sí hay que seguir exigiendo justicia respecto de las violaciones de derechos humanos que se han dado en este proceso. Es necesario mencionar que existe una disidencia dentro de Abofem que no está de acuerdo con participar del proceso constituyente estando impunes todavía estos delitos.

¿Ha existido una ceguera de parte de las autoridades respecto a la violación de derechos humanos?
– A mí todavía me impacta la ceguera de las autoridades respecto a esto, porque tuvimos casos de violencia policial muy fuertes, informes de Amnistía Internacional, Human Rights Watch y además de la ONU, que sí constataron estas violaciones a los derechos humanos con investigaciones serias y documentadas. En estos informes se hizo un llamado a nuestras autoridades a reformar urgentemente a nuestras fuerzas de orden y seguridad, pero tanto desde el gobierno como el Congreso, no ha habido entendimiento de esto, inclusive aprobándose leyes como la ley antisaqueos, antibarricadas y anticapuchas, que aumenta las penas y flexibiliza los tipos penales que permiten sancionar conductas dentro de una protesta que a mí no me quedan tan claras, y que podría prestarse para que estos mismos funcionarios policiales que ejercieron ilegalidades, que ya utilizaron la fuerza de manera desproporcionada, puedan cometer aún más violaciones a los derechos humanos. Cómo estas autoridades con estos informes, aprobaron tan rápido esta ley, en vez de fortalecer la protección a los derechos humanos, me parece una sordera y ceguera.

En relación al Gobierno Regional y parlamentarios de Ñuble ¿Cómo han respondido al estallido social?
– Se refleja en las votaciones de nuestros parlamentarios de Ñuble, todos aprobaron todas las instancias de la ley antisaqueos, lo que se podría tomar como una medición de lo que es su posición frente a un estallido social, en el sentido de no priorizar demandas sociales por sobre medidas de orden público. ¿Cuál es valor que le estamos dando a la dignidad humana en Chile en estos momentos? En eso los parlamentarios han estado al debe. También fue muy comentada en el caso de la acusación constitucional contra Piñera, la posición que tuvieron ciertos parlamentarios en Ñuble respecto a que esto no se conociera cuando sí necesitamos desde el punto de vista ético que el mandatario que es responsable políticamente sobre el manejo de una situación sea interpelado e investigado. Independientemente de cómo han actuado las autoridades, la ciudadanía está clara luego del estallido social de ser más fiscalizadora respecto de cómo votan sus parlamentarios. En cuando a las votaciones de la reforma constitucional para establecer el agua como un bien de uso público, no todos los parlamentarios de nuestra región estuvieron a favor.

¿Cómo debería una nueva Constitución garantizar la equidad de género?
– Primero en su discusión en la paridad de género. Que se pueda buscar un mecanismo, que eso es lo que está discutiendo nuestro Congreso, que permita efectivamente que haya escaños garantizados para las mujeres, para tener un cierto número de mujeres que representen a la población. Las mujeres necesitamos tener voces propias en las decisiones, y por idiosincrasia los hombres han tenido más poder a lo largo de la historia. Eso también se ve reflejado en nuestras elecciones y también en nuestros representantes. ¿Cuál es el mecanismo para poder asegurar esto? Independientemente que rompe la igualdad ante la ley, de que somos todos iguales, es hacer una discriminación positiva y tener mayor número de mujeres representantes. Esa es una forma de asegurar que haya paridad de género en los pactos sociales que tomemos. La Constitución va a ser la norma jurídica superior que va a determinar y que va a marcar la pauta de todas las legislaciones.

¿En qué aspectos la mujer sigue siendo vulnerada?
– Desde el punto de vista laboral las mujeres siguen ganando menos que los hombres, siguen sufriendo más acoso laboral que los hombres. También existe discriminación a las mujeres en materia de la decisión sobre su propio cuerpo, puesto que el aborto en Chile está penalizado y solamente está despenalizado en tres causales, no existe libertad en materia de aborto y aún es cuestionado por hombres el hecho. Cuando hablamos de aborto no hablamos de un fomento del aborto, sino que se le deje a la mujer tomar una propia decisión sobre su cuerpo y también que no arriesgue su vida. Existe discriminación en materia de violencia hacia la mujer. Todavía son altas las cifras de violencia. Todavía estamos en una cifra de 46 femicidios que es la forma más extrema en que se manifiesta la violencia contra la mujer son mujeres que son matadas por sus parejas a veces en circunstancias bastante violentas y estigmatizadas. Se pudo evidenciar el año pasado en el caso de Fernanda Maciel que en la forma como fue abordado periodísticamente se trasladaron datos de la investigación penal que hablaba sobre su ficha médica, le hacían un análisis, perfil psicológico, y también investigaciones que se referían a su vida sexual y afectiva, cosa que no debiese importar para la investigación del delito. Y eso también se ve en una investigación penal llevada de forma machista.

¿Cómo evalúas el desempeño de la ministra Isabel Plá?
– Ha estado bastante al debe el desempeño de la ministra Plá, en un primer momento porque negó que existieran violaciones a los derechos humanos en materia de mujeres especialmente, y no hizo ningún pronunciamiento posteriormente respecto a la violencia contra la mujer que hubo en el contexto del estallido social.

¿Cómo evalúas el sistema de protección a la mujer en Ñuble?
– Yo creo que como todos los sistemas de protección en nuestro país, y que ha sido la falla que ha provocado esto en relación al estallido social, existe una falta de recursos enorme para el apoyo a la mujer, por ejemplo el Centro de la mujer de Chillán abarca no solo Chillán sino Coihueco, Pinto, San Carlos, comunas bastante extensas, yo creo que realmente esa protección a la mujer no llega en otros lados que no sea Chillán, porque ya es insuficiente para abordar la violencia hacia la mujer en nuestra propia comuna.

La mujer rural no alcanza a ser protegida…
– No, la mujer rural no es protegida como debería porque existe una carencia de recursos para la protección de la mujer que es notable.