/Los fallos del periodismo
editorial la garza revista

Los fallos del periodismo

El periodista polaco Ryszard Kapuscinski, quien cubrió revoluciones, guerras y que incluso recibió amenazas de muerte, en su libro «Los cínicos no sirven para este oficio», valoraba que «la empatía destroza cualquier dificultad de la profesión». A un mes del inicio del estallido social que comenzó el 18 de octubre pasado, podemos concluir que el periodismo en Chile no solo ha estado en deuda en estos últimos 30 días, sino que durante décadas. El periodismo falla todos los días: falla cuando un niño es vulnerado en el Sename, cuando una persona muere de cáncer por no tener acceso a cobertura médica, incluso cuando un manifestante pierde un ojo por un balín de Carabineros. ¿Dónde estábamos antes de que el fenómeno ocurriera? ¿Qué hicimos para evitarlo?

Este estallido social también es responsabilidad del periodismo, por las preguntas que no hicimos a las autoridades para parecer amables o no enfrentarnos a los editores o directores de turno; por ser periodistas de escritorio y no buscar las injusticias donde realmente ocurren; por la falta de empatía con el que sufre al escribir desde una posición privilegiada; por fracasar en la búsqueda de la verdad; por tener complejo de abogados, y no entender que lo que es legal, no es legítimo, por tanto ni justo ni ético, porque vivimos en una sociedad con leyes injustas. El periodismo falló en su deber de fiscalizar, de ser el ente que exige a la autoridad para contribuir al bien común de la sociedad. Y es así como la ciudadanía tuvo que hacer justicia con sus propias manos para buscar ese bien común.
 
 
La pasión dejó de ser la verdad y se convirtió en la inmediatez, en una lucha por golpes periodísticos a veces irrelevantes. Esa inmediatez parcializada y escasa de contexto ha contribuido al descrédito de los medios de comunicación y a deshumanizar la profesión. No es posible en cinco minutos robar las historias de las personas. Hemos deshumanizado a nuestros entrevistados y así hemos perdido la empatía con el lector, y le hemos negado un espacio de reflexión.
 
 
Este nuevo medio digital para la Región de Ñuble busca escapar de la lógica de los medios tradicionales, quienes por mucho tiempo han sido principalmente reproductores de lo que dicen las autoridades, sin cuestionamiento ni contextos suficientes. Pretendemos centrarnos en las opiniones y problemáticas de las personas. Y por sobre todo, aspiramos a fiscalizar, y de esta manera resguardar los derechos de nuestros lectores.  Queremos también precisar que no seremos un medio centrado en la inmediatez, sino en el análisis. 

Les invitamos a escribirnos y a tener una comunicación fluida que nos ayude a nunca perder la empatía que hará más fácil y satisfactoria nuestra profesión.